Hasta la puesta en funcionamiento de la Fiscalía Europea contra la Corrupción solo las autoridades nacionales podían investigar y perseguir el fraude contra el presupuesto de la UE. Pero solo podían hacerlo dentro de sus fronteras.
Por otra parte organismos como Eurojust, Europol incluso la OLAF no tienen poder para llevar a cabo investigaciones y procesamientos penales.
La Fiscalía Europea tiene su sede en Luxemburgo.
La Fiscalía Europea es un organismo independiente y descentralizado de la Unión Europea, con competencia para investigar, procesar y juzgar delitos como fraude, corrupción o fraude transfronterizo grave del IVA que afecten al presupuesto de la UE.
El Reglamento por el que se crea la Fiscalía Europea en el marco de la cooperación reforzada se adoptó el 12 de octubre de 2017 y entró en vigor el 20 de noviembre de 2017. En esta fase, hay 22 países de la UE participantes.
La Fiscalía Europea se estructura en dos niveles: el central y el nacional.
Los derechos de los sospechosos y acusados estarán garantizados por legislación nacional y de la UE vigente.
La Fiscalía Europea velará por que sus actividades respeten los derechos garantizados por la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, incluido el derecho a un juicio justo y el derecho a la defensa.
Los actos procesales de la Fiscalía Europea estarán sujetos a revisión judicial por los tribunales nacionales. El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, a modo de sentencias preliminares, tiene poderes residuales para garantizar una aplicación coherente del Derecho de la UE.
La Fiscalía Europea funcionará como una oficina única en todos los países de la UE participantes y combinará los esfuerzos policiales europeos y nacionales en un enfoque unificado, transparente y eficiente.
«Mantenemos una política de tolerancia cero con el fraude que afecta al presupuesto de la UE. Cada cent de ese presupuesto debe gastarse en beneficio de los ciudadanos de la UE. La creación de una Fiscalía Europea sólida, independiente y eficiente refuerza nuestra política de protección del dinero de los contribuyentes al determinar un enfoque europeo de la investigación y el enjuiciamiento penales de los delitos que van en detrimento del presupuesto de la UE. Se trata de un complemento fundamental de los medios de que disponemos actualmente a escala de la Unión, a saber, el trabajo de la OLAF en el ámbito de las investigaciones administrativas.» Günther H. Oettinger, Comisario responsable de Presupuesto y Recursos Humanos,
Bélgica, Bulgaria, Chequia, Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Austria, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia.
La Fiscalía Europea se crea como un órgano independiente de la Unión, que no aceptará instrucciones de ningún otro organismo, y que dispone de personalidad jurídica propia. Rendirá cuentas de sus actividades generales ante el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión, presentando informes anuales.
La Fiscalía Europea respetará los principios de legalidad, proporcionalidad e imparcialidad. La legislación aplicable en el procedimiento será la del Estado miembro cuyo Fiscal Europeo Delegado esté encargado del expediente.
Sus funciones consisten en investigar los delitos que perjudiquen a los intereses financieros de la Unión previstos en la Directiva (UE) 2017/1371 y determinados por el Reglamento, así como en ejercer la acción penal y solicitar la apertura de juicio contra sus autores y los cómplices de estos.
En los Estados miembros que no hayan desarrollado canales internos de comunicación las denuncias de corrupción podrán ser interpuestas ante la Fiscalía Europea a través de la OLAF (Oficina Europea de Lucha contra el Fraude) por dos vías: