El segmento predominante es el de los jóvenes de entre 18 y 34 años, y los datos actuales de 2025 y 2026 indican que la situación es crítica debido a la falta de ahorro previo.
Aquí tienes el desglose de las cifras y el perfil de este segmento:
Según estudios recientes de entidades financieras y portales inmobiliarios:
7 de cada 10 jóvenes (70-72%) menores de 35 años no pueden permitirse comprar una vivienda en la actualidad.
En el rango más joven (18 a 24 años), esta cifra se dispara hasta el 82%.
Solo un 15% de los jóvenes logra emanciparse con éxito, mientras que el resto permanece en el hogar familiar o en alquileres que consumen su capacidad de ahorro.
La inmensa mayoría de estos jóvenes tiene ingresos para pagar una cuota mensual (capacidad de pago), pero no tiene el capital acumulado para la entrada (capacidad de ahorro).
Ahorro necesario: Se requiere aproximadamente un 30% del valor de la vivienda (20% de entrada + 10% de gastos de escrituración e impuestos).
Tiempo de ahorro: Se estima que un joven español necesita una media de 18 a 20 años de ahorro íntegro para cubrir ese 30% inicial, debido a la precariedad laboral y el alto coste de los alquileres.
La trampa del alquiler: El 61% de los inquilinos afirma que el precio del alquiler es lo que les impide ahorrar para la entrada de una futura casa.
Este grupo se caracteriza por:
Precariedad o inestabilidad: Contratos temporales o parciales que dificultan el acceso al crédito.
Renta personal limitada: Los jóvenes que viven con sus padres y tienen rentas inferiores a 12.000 € anuales representan el grueso de los que ven la compra como algo imposible.
Dependencia de avales: Solo aquellos que cuentan con ayuda familiar («ayuda de los padres») o acceden a avales públicos (como los avales ICO del 20%) están logrando entrar en el mercado.
En resumen: La inmensa mayoría de los jóvenes (más del 70%) está bloqueada no por falta de ganas o trabajo, sino por la imposibilidad de reunir el 30% inicial que exige el sistema financiero tradicional.