La formación de directivos y plantilla en el manual de Compliance es un elemento esencial del programa de cumplimiento
La UNE 19601, la ISO 19600 y las FSG son claros y contundentes incidiendo en que la organización deberá adoptar las medidas apropiadas para comunicar de forma periódica y práctica sus políticas y procedimientos en Compliance. También todos los aspectos relevantes del programa de Ética mediante planes de formación efectivos e informar a los empleados en función de sus puestos y responsabilidades contemplando la formación corporativa y del segmento.
La Formación parte esencial del modelo de Compliance
La formación debe tener en cuenta los roles
del órgano de administración; directivos, empleados, trabajadores temporales o bajo convenio de colaboración y voluntarios de una persona jurídica y el resto de personas bajo subordinación jerárquica de cualquiera de los anteriores; los riesgos a los que están expuestos, y otras circunstancias coyunturales como el periodo navideño y los regalos corporativos (Vid. Cómo aceptar regalos corporativos sin incumplir las normas).
El contenido, debe ser muy práctico
Se recomienda ofrecer formación en base a casos prácticos para resaltar la relevancia real del tema y para aumentar la comprensibilidad del mismo. Los contenidos formativos deben ser prácticos y simples, acompañados de la mejor predisposición de los participantes, que prestarán la máxima atención al comprender la relevancia del contenido.
El feedback de los asistentes a la formación (como por ejemplo anécdotas de su vida laboral) deben ser retomados y usados para la labor de Compliance preventivo.
La formación en Ética y Compliance permite adquirir las competencias necesarias para tratar y decidir correctamente ante conflictos éticos en el trabajo. De esta manera, los empleados pueden actuar con la seguridad necesaria y evitar dilemas insalvables. Por un lado, la formación adaptada a cada área o departamento y desempeño laboral es más útil para los empleados y por tanto más efectiva en términos de Compliance. Por el otro, recientes estudios muestran que los empleados que han participado en formación en Ética y Compliance tienen una percepción e imagen mejorada de la propia empresa.
La evaluación debe ser periódica
servirá para medir la eficacia de la misma. En este sentido resulta vital recabar la confirmación de participación y comprensión del contenido transmitido a los participantes.
Círculo de participantes
La formación en temas de Compliance generales, como por ejemplo el código de conducta de la empresa, se debería ofrecer a todos los miembros de una organización. A parte de ello, se debe dar formación adaptada al rol del empleado y su exposición al riesgo. Por ejemplo, para los empleados de ventas la formación adecuada sería antitrust; para los de compras, anticorrupción; para recursos humanos, Compliance laboral, de seguridad social, etc.
La participación en la formación tiene que ser obligatoria y es, igualmente forzoso, repetirla para los empleados ausentes.
La formación debe ser documentada,
lo que incluye la información sobre los participantes, para, primero, garantizar la cobertura de todos los miembros de una organización, y, segundo, minorar las consecuencias en caso de incumplimientos e irregularidades.
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