LA EMPRESA QUE PREVÉ Y PREVIENE SUS RIESGOS ASEGURA SU FUTURO.

EL COMPLIANCE ES UNA SOLUCIÓN.

Hector ParicioHéctor Paricio Rubio, Abogado. Socio de Carrau Corporación. Asovciado en DAASEL Compliance. Valencia

“PREVENCIÓN DEL RIESGO, FUNDAMENTO BÁSICO DE CUALQUIER ACTIVIDAD.  LA COVID 19 NOS LO HA MARCADO A FUEGO, CON VIDAS”

Empresario, directivo,  abierta y directamente ¿hemos aprendido, interiorizado y vamos a poner en práctica en nuestra empresa/organización medidas preventivas  para evitar situaciones, escenarios que pueden poner en riesgo a toda la empresa y a los directivos de forma personal y directa?

La COVID 19 y todo lo que está sucediendo nos obliga, si, obliga,  y no  solo aconseja,  a hacer unas reflexiones muy sencillas y evidentes:

Una, sabiendo que hay riesgos, aunque nos parezcan lejanos y se den en otros lugares,  se ha de ser consciente  que pueden llegar a mi empresa,  a mi organización,  y no querer adelantarse a prevenir esas situaciones es de necios

Dos, nadie es capaz de predecir en estos momentos qué va a suceder a corto, medio o largo plazo, ni con la COVID 19 ni con la economía, situada en un escenario de retroceso  muy duro ,  lo que nos ha de llevar en mayor medida a analizar y acotar riesgos.

Tres, toda inversión en prevención es más que rentable,  ya no solo en salud y vidas que por supuesto es incuestionable,  sino desde un punto de vista económico,  dado que te sitúa en la mejor posición para afrontar cualquier problema,  además de acotar y minimizar el negativo impacto en tus cuentas y resultados.

Cuatro,  todos los que te rodean, trabajadores,  clientes, proveedores y sociedad en general te van a valorar más positivamente si has adoptado medidas preventivas,  tu reputación e imagen en el mercado y ante terceros como buen gestor,  con visión y protector de todos mejora de forma más que notable.

Cinco,  los riesgos judiciales para quien no adopta medidas preventivas siempre están ahí,  las denuncias no van a cesar y se buscarán  responsables por no adoptar las medidas de diligencias debidas y posibles, no saber o intuir lo que venía y no haber hecho lo que podía y debía.

En resumen,  el que estaba preparado y ha previsto el riesgo es quien mejor posicionado está y antes saldrá de esta situación,  el que no,  quedará a la deriva de los vientos,  sin dirección y poco control. Quejarse no será una opción a partir de ahora, prevenir es una obligación

 La prevención, la detección de situaciones de riesgo en la empresa es lo que el COMPLIANCE puede y te ofrece, la necedad de no implementar estos sistemas ya no tiene excusa

RIESGOS JUDICIALES EMPRESARIALES DERIVADOS DE LA COVID 19

A nadie se nos escapa que las situaciones vividas con la COVID 19 han ido evolucionando, cambiando y no a mejor en los primero meses;  no se valoró bien el riesgo que se conocía perfectamente, no se adoptaron las medidas de prevención iniciales que tantas vidas hubieran salvado;  hay quien no hizo bien su trabajo, se mire como se mire,  por mucho que se nos argumente lo contrario,  y sino que se lo pregunten a todo el sector sanitario español,  a los cuerpos y fuerzas de seguridad o personal de residencias o a los familiares de los miles de fallecidos. La lección a aprender es la necesidad de contar con profesionales que  se preocupen de detectar los posibles riesgos, manifestarlos proponer soluciones, y  quien tiene la facultad de poner las medidas adecuadas lo haga;  esto es el Compliance de las empresas,  este es el a,b,c,  de una compañía que mira hacia el futuro.

Una vez pasado el primer gran envite dla COVID 19,  al que podría calificarse de novedoso y desconocido en su alcance y consecuencias,  la situación actual y las venideras ya no nos permiten tener  esa cobertura,  esa excusa de “no sabíamos su alcance o qué hacer” . Ahora todo aquel, toda aquella empresa que no adopte las medidas de control,  vigilancia,  supervisión,  prevención de posibles riesgos por la COVID 19 puede enfrentarse a un grave problema,  con sus máximos responsables al frente,  incluso problemas de índole penal.

Las noticias que tenemos es que se han abierto en toda España diversos y variados procedimientos judiciales,  unos de índole social, donde se ha condenado por ejemplo al Gobierno de Aragón por no facilitar los medios de protección adecuados ,  y otros de índole penal, instados por colectivos de  sanitarios, policías,  personas individuales que han visto morir a sus seres queridos o colectivos de damnificados por la COVID 19; las causas contra responsables de residencias de personas mayores son la punta del iceberg. Estos procedimientos  están abiertos y en fase de investigación,  con un resultado incierto  pero me atrevo a pronosticar que algunas llegarán a juicio y habrá condenas por negligencia.

 Que el virus no se ha ido, que hay y habrá rebrotes que causarán nuevos contagios con consecuencias no deseadas,  es un hecho. Ante ello toda empresa tiene que poner los medios para evitar su responsabilidad y la de sus directivos.

Por un lado están los trabajadores, a los que debe garantizarse su salud mediante el cumplimiento de las normas de prevención,  salud e higiene,  de forma que la puesta en peligro de su salud o vida,  la omisión  de esas medidas de seguridad, puede dar lugar a una acusación penal contra quien pudiendo no puso los medios adecuados de prevención, según disponen los artículos 316 y 317 del Código Penal. El empresario,  el directivo, el responsable de los trabajadores debe velar,  sabiendo lo que sabemos,  por evitar al máximo el contagio.

Este planteamiento , puesto de manifiesto en su máxima expresión por la COVID 19 y sus consecuencias  es el mismo que ha de tenerse presente para otros tipos de riesgos,  como los derivados de los actos delictivos contemplados en el Código Penal;  ignorarlos, menospreciarlos o dar por hecho que “no va con mi empresa o funciones” es igual de necio que ignorar lo que venia con la COVID, y quien cometa el error lo tendrá que asumir , sin escudo protector alguno,  porque avisado está y quien lo tenga que juzgar no lo hará con la benevolencia de imputarle un error vencible, sino con la gravedad de no haber actuado ante un riesgo previsible.

Los protocolos de Compliance,  bien trabajados por profesionales competentes,  son los que han de poner de manifiesto al empresario y directivo,  trabajando conjuntamente,  los riesgos a los que se enfrenta en su actividad diaria , por ello hoy más que nunca son,  más que aconsejables ,  necesarios.

Termino como comencé, con una llamada a la prevención,  a poner los medios para evitar en la medida de tus posibilidades el riesgo, lo que te agradecerán tus trabajadores,  tus clientes,  tu familia y la sociedad entera. Apuesta por el Compliance,  apuesta por la prevención.

 Héctor Paricio Rubio, Abogado. Socio de Carrau Corporación. Asociado en DAASEL Compliance. Valencia