Con este plan debemos evitar el consumo de productos que puedan perjudicar nuestra salud como tabaco, grasas, etc., hacer ejercicio físico con asiduidad, mantener una dieta adecuada reduciendo el consumo de alimentos poco saludables y aumentando el de los recomendables, huir de los excesos, realizarnos un chequeo médico periódico y actuar en consecuencia, tomando a tiempo la medicación adecuada en caso de ser necesario o siguiendo las recomendaciones de nuestro médico de forma diligente y activa.
De esta forma podremos hacer frente con más posibilidades de éxito a enfermedades, dolencias y accidentes, nuestros familiares y amigos estimarán apreciablemente nuestro comportamiento, mejorará nuestra vitalidad y tendrá un efecto positivo en nuestro trabajo y nuestras relaciones sociales.
Este plan llamado Compliance debe llevarnos a evitar las actividades delictivas, fraudulentas, etc. en el seno de la organización, a entrenar a directivos y empleados en la adopción de comportamientos adecuados, a huir de los riesgos excesivos o que puedan perjudicar seriamente a la empresa, a realizar controles periódicos que vigilen la evolución y cumplimiento del “plan”, tomando las medidas y correcciones adecuadas cuando se detecten desviaciones o incumplimientos del mismo y siguiendo sus recomendaciones de forma diligente y activa.
Como vemos, la implantación de Compliance en la empresa no es una acción de choque ni puntual sino una filosofía de vida para la empresa que la regirá a lo largo de su trayectoria mejorando sus posibilidades de éxito, su capacidad de sortear crisis o contratiempos y de superar los “accidentes” que, por muy diligentemente que se haya buscado su prevención, siempre se pueden producir.
En consecuencia las personas que componen la organización, clientes y proveedores aumentarán su estima y en la sociedad en general, mejorará sustancialmente su crédito reputacional, uno de los activos más valioso en la época actual.
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